viernes 20 de noviembre de 2009

Los Secretos de mi Red

Siempre estamos rodeados de gente y a pesar de ello con demasiada frecuencia nos sentimos solos. Curiosos los recovecos de nuestra compatibilidad con el resto de la raza humana. Increíble pensar que cuando éramos niños se presentaba de forma tan sencilla como las ganas de divertirse y disfrutar de todo lo que ofrecía el mundo. Pero crecemos... Y no siempre la madurez supera a la inocencia.
Con el tiempo y la experiencia con la que simultáneamente nos va lacrando y premiando la vida, nos vamos tejiendo nuestra propia red de seguridad y confianza y aprendemos enseguida que no todo el mundo tiene cabida en ella. Es más, cuando va pasando el tiempo, nos damos cuenta de lo difícil que resulta que alguien pueda lograr atravesarla y llegar a nosotros, que cada día somos más exigentes y estrechamos más el cerco.

Sin embargo, y pese a ese mecanismo de autodefensa con el que nos protegemos de posibles “amenazas” que puedan herirnos, de vez en cuando descubrimos que el sistema de seguridad de nuestra red no es un muro infranqueable. Y puedo afirmar sin duda alguna que las mejores personas, las que verdaderamente importan y hacen que tu vida cobre sentido, son precisamente las que te pillan desprevenidas y te abordan por sorpresa, pues son tan absolutamente compatibles con lo que necesitas y deseas en lo más profundo de ti, que atraviesan tu red como si ni siquiera existiera, pues es así para ellas. Y precisamente esas personas son las que dan un nuevo giro inesperado a tu vida. Las que te hacen sentirte tan dichoso que no puedes sino soñar y reír de felicidad. Las que hacen que tu mundo se llene de luz y te impulsan a exprimir cada segundo que tus pies pisen esta tierra.

Y reconozco que en este sentido soy muy afortunada, porque mi red ya estaba habitada por personas increíbles y la rueda una vez más ha tenido a bien sonreírme. ¡¡¡¡Y de qué manera¡¡¡¡¡
Aliada con la casualidad y la causalidad más preciosas, de nuevo me ha hecho sentir viva. Más de lo que nunca me había sentido. Y llorar y reír de felicidad disfrutando miles de momentos de ensueño, esperando con impaciencia cada instante compartido, y anhelando su ausencia con resignación y esperanza.

Y no puedo sino sonreír mirando al futuro que me muero de ganas por vivir, porque no hay nada que desee y necesite más que tomar la mano que me tiende la vida. Y sin temor alguno a equivocarme, hoy puedo afirmar que ese futuro bien seguro estará lleno de miles de preciosas lunas llenas.

martes 13 de octubre de 2009

Control descontrolado

Debido quizá a un exceso de autoexigencia, o un fiero deseo de perfección, siempre cuido de forma inconsciente con mimo cada detalle: la letra, la presentación, el marco,el contenido, las formas.... Pero llegados al punto álgido, casi sistemáticamente tengo la sensación de haber emborronado las líneas finales precisamente por poner tanto interés en que esto no ocurra.

No quiero controlarlo todo, ni dejar que el descontrol campe a sus anchas. Sólo quiero dejarme llevar, pero me cuesta encontrar un punto de equilibrio cuando percibo mis sentidos descontrolados flotando sin posibilidad de hacer entrar en ellos un mínimo de racionalidad que les frene a la hora de mostrarse en estado puro. Les pido que sean reservados, y que no se entreguen a su instintos, pues temo que si lo hacen repelan los ajenos antes siquiera de poder dirigirse una fugaz mirada.

Y espero y deseo que no sea tarde para pedirles cordura. Espero y deseo que las líneas finales no estén aún emborronadas...

viernes 2 de octubre de 2009

No, no, no

Me niego. No pienso aceptarlo. Sé que no debe ser así, sé que puede ser de otra manera. Porque hace mucho que no río cuando quiero llorar, y que no reprimo qué pienso cuándo debo echarle valor. Hace relativamente poco que experimenté el aprendizaje de que la vida no siempre es fácil. Y precisamente por ello, y con más razón, no quiero hacerla más compleja, y quiero hacértelo ver. Yo creo. En mí. En tí. En la realidad de las posibilidades. Y seguiré creyendo, y seguiré viviendo, y seguiré queriendo. Sólo espero que el valor y la esperanza den muerte al caos del hastío y las dudas.

viernes 25 de septiembre de 2009

Sólo un paso más..

A veces subiendo la pendiente, cuando estoy a medio camino de mis sueños y la meta se antoja lejana, sufro de una voraz flaqueza y me dan ganas de recogerme con todos mis anhelos y deseos y dar media vuelta para dejarme caer rodando invadida por la desesperación. La tentación del abandono se presenta como una opción más que apetecible cuando el miedo y la inseguridad nublan los sentidos. Y en ese momento es precisamente cuando debo forzarme a dar un paso más. Sólo un pequeño esfuerzo para cruzar la línea entre la negación y la fe. El impulso suficiente que me lleve a acariciar lo que deseo, a percibir su forma corpórea y tornar lo imposible en innegable.

Y aunque pueda parecer tarde para compreder, empiezo a ser consciente de que la línea entre el éxito y el fracaso viene prefijada por la fortaleza de mi voluntad. Y no dejaré que mis deseos sigan muriendo al rozar mis labios, ni que las palabras que no diga queden grabadas a fuego en mi alma. No permitiré que de nuevo el miedo me atenace y coarte lo que siento o quiero. Porque el éxito está tanto en luchar como en lograr, pues el que no lucha no logra, y el que lucha aunque no logre nunca se torturará con los "qué hubiera pasado si.." que se sacian de la infelicidad que causan las oportunidades perdidas. Y yo no pienso desperdiciar ni una más.

Si tengo claro lo quiero, que es el escollo más difícil de vaderar... ¿Por que no alcanzarlo y luchar por ello?. No será por fe. No será por falta de voluntad. No será por no entregarme al 200%... Y sé pese a todo que no debo olvidarme de que hay otras voluntades en juego que deben desear y luchar al tiempo que la mía... pero mi naturaleza postiva se impone una vez más... Y con una sonrisa en los labios sigo creyendo que cuanto más complejo lo veo, más posible es.

viernes 28 de agosto de 2009

DIFÁCIL

Todo podría ser infinitamente más sencillo, pero no lo permitimos. Nos empeñamos una y otra vez en complicarnos la vida con absurdas situaciones y despropósitos que anegan nuestros más íntimos anhelos antes siquiera de dejarles ver un mínimo asomo de luz.

Intentamos hacer más simple nuestra vida complicándonosla. Porque cortamos de raíz la naturalidad con la que deberían surgir las cosas, y envolvemos nuestros verdaderos deseos con una coraza anti-dolor que es en realidad una coraza anti-vida que elimina de raíz sufrimiento y placer al tiempo. Buscamos el equilibrio de un modo tan poco certero, que cuanto más ahínco ponemos en ello, más nos alejamos inexorablemente. Tanto esfuerzo en vano...

"No es tan complejo", me repito. Pero hay gente que se empeña en no dejarme ser yo, y la culpa no es sólo suya, pues les dejo. Me muero por salir, pero me quedo. Me muero por decir lo que pienso y siento sin tener que pensar en que las palabras sinceras siempre crean polémica y desconcierto. Porque casi he olvidado qué es gritar al mundo sin sentir la presión de las repercusiones. Si quiero, si no quiero, si me duele, si lo deseo, si me emociona, si me llena, si me destroza.. Harta de medir las palabras, harta de pornerme absurdas barreras y de que me las pongan.

Quiero sencillez sin dobles raseros ni muros de contención ante el qué dirán. Y aunque pueda parecer paradójico, busco al mismo tiempo la complejidad que parte del curso lógico de las cosas, alejando eso sí la que nace de un miedo irracional que ahoga toda ansia de vivir. Y aquí me encuentro de pie en el camino, donde sólo puedo desear que no tengas miedo. Porque me gusta este viaje y quiero seguir disfrutándolo.

lunes 27 de julio de 2009

VER SIN MIRAR

A veces miras a alguien y descubres que lo estás viendo por primera vez.

No significa que no le conozca de antemano, ni que no hayáis compartido miles de conversaciones y de momentos. Incluso momentos increíbles. Pero un buen día algo cambia y ves a esa persona con una nitidez tan increíble que asusta.

Y te preguntas cómo has estado tan ciego para no ver aquello que otros veían y de lo que te advirtieron. No sabes cómo es posible que se te haya escapado algo tan obvio, y empiezas a echar la vista atrás y a sorprenderte, descubriendo que tenías las pistas pero que no querías saber de su existencia. No querías permitirte verlo aunque sabías que en tu interior la idea iba germinando.

Y llegar a ese punto no es para nada fácil. Debes tener la valentía suficiente para tomar una decisión correcta sabiendo que se enfrentarán en ella tu corazón y tu razón, y que decidas lo que decidas nada volverá a ser lo mismo. Porque tú ya no eres la misma persona.

¿Harás lo correcto, o lo cómodo? ¿Sacrificarás tu conciencia por una tranquilidad engañosa pero estable?.

Ánimo. Atrévete. Es la hora de los valientes.

jueves 23 de abril de 2009

CADA NOCHE

¡Bienvenido a una nueva noche!.

Abróchese bien el cinturón y abrace sus pesadillas más temidas hasta que se hagan realidad. Por supuesto es fundamental para el viaje un buen toque de angustia, acompañado de su gran amigo el dolor, y cómo no, de su compañero inseparable la desesperación. !Imposible mejor compañía¡.

Sucumbiendo a las delicicias del hastío que despiertan las esperanzas frustradas, los fantasmas de la oscuridad giran a mi alrededor susurrándome al óído su triste canto de desesperanza. Y cada noche intentan convencerme de que cante con ellos. Y van estando tan cerca de conseguirlo que da miedo.

Soportar, como pilar básico de la condición humana. Aguantar hasta que fallen las fuerzas como ley de vida. Malvivir como forma de seguir. Desvariar como única vía de escape.

Ya no pido mucho en este viaje. Sé demasiado. Sólo quiero disfrutar del paisaje sin lágrimas que nublen mis ojos.